Mercenarios, los llamados influencer (tarifados), fascistas son incansables en elaborar noticias falsas, direccionar la información, manipular y mentir. Para eso reciben dinero del Pentágono. La CIA elabora el guión, los textos y los rebota en redes y medios de comunicación del mundo
Crean historias, narrativas que son elaboradas por un «comité multidisciplinario» con historietas surgidas de la realidad virtual. La expanden en redacciones y redes y voceadas por ciertos personajillos surgidos de la mano imperialista.
La bajeza ética y moral es indiscutible. Surgieron en esta ocasión en el contexto de los dos terremotos que devastaron casi por completo el estado La Guaira. Señalaron la ineficiencia del Estado, negaron la ayuda humanitaria, para ellos la tragedia era algo inusual, de forma irresponsable señalaron que los edificios caídos eran de la Gran Vivienda Venezuela. Inundaron las redes de historias falsas, crearon rumores mientras otros llamaban a elecciones Es la deshumanización del hombre, es la aparición dedl fascismo.
Algunos medios como Televen y Venevisión aportaron sus narrativas con supuestos Periodistas que el sábado descubrieron que estaba lloviendo y se mojaban las carpas que estaban al ras de suelo. Tamaña falta de ética.
Existen un Proyecto Ley de Redes Sociales Sociales que en su Artículo 1 expresa: «La presente ley tiene por objeto establecer la responsabilidad social a los proveedores de servicios de redes sociales, con el propósito de garantizar el derecho humano de la libertad de expresión, fomentar la democracia, la paz y el equilibrio democrático, salvaguardar la dignidad, honra, buen nombre, vida privada de las ciudadanas y ciudadanos y la seguridad del Estado». Proyecto consignado el 16 de agosto de 2021 en la Asamblea Nacional pero en dos subcomisiones no pasó la prueba bajo el argumento que atentaba contra la libertad de expresión,,, de las empresas y grupos de poder. Hoy es necesaria una norma para frenar las falsas noticias y la creación de rumores que afectan emocionalmente a la población.